Querida y valiente hija mía, quedan 10 días para que cumplas 11 meses y ya empiezas tu segundo curso escolar…
Aún recuerdo aquellos días de febrero, cuando no quedaba más remedio que llevarte a la guardería y no sabías NI QUERÍAS ni beber del biberón ni comer papilla con cuchara…
Pero recuerdo mucho mejor, de hecho aún hay personas que me siguen haciendo los mismos comentarios estúpidos y sin conocimiento… ¡¡Qué lástima!! es tan pequeña para ir a la guardería… Es muy pequeña, ¿No te da pena dejarla?… Mujer, ¿Cómo vas a llevarla YA a la guardería?… Pobrecita, tan chica y ya en la guardería… 😤😤😤
Todo el mundo parecía saber mejor que yo lo que te convenía, hija mía.
Lo que nadie parecía darse cuenta es que TU MADRE SOY YO, no ninguno de ellos… Sólo tu papá y tu mamá, que vivimos contigo 24 h/ día desde que naciste, que decidimos traerte a este mundo, SÓLO nosotros que conocemos nuestras circunstancias vitales, que conocemos nuestros horarios de trabajo… somos quienes tenemos esa capacidad de decisión.
¿Podría no haberte “dejado en la guardería con extraños que no son tu mamá”? Desgraciadamente NO sin haber perdido o renunciado a mi trabajo y por tanto nuestro sustento económico… Cosa que nadie parecía comprender…
¿Me gustaría haberlo hecho? Es algo que no me planteo. Porque la vida en aquel momento era la que era, y no era fácil: tú estabas superando tus 3 meses y medio de frenillo + reflujo + hongos en la lengua y comer no era lo tuyo. Aún no dejabas de llorar la mayor parte del día. Yo no podía ayudarte más de lo que intentaba y ya estaba empezando a hacerme mella… Papá hacía lo que podía para ayudarnos a ambas, y además trabajaba…
Tú entraste en la guardería, con personas extrañas que no eran mamá… Mamá fue a trabajar, a tratar con personas extrañas que no eran tú… Y de repente nos redescubrimos la una a la otra. Nos enamoramos de nuestras miradas, de nuestros olores, de nuestros sonrisas y empezamos a disfrutar cada segundo juntas y en ese estado de no estrés empezamos a vivir nuestra vida de 3.
¿Se podría mejorar la situación? Por supuesto. LA CONCILIACIÓN EN ESTE PAÍS NO EXISTE