En Octubre de 2016 nos convertimos en papás. Primerizos.

Como ya os he ido contando, hemos tenido la suerte de poder heredar y usar prestado prácticamente todo para ella: minicuna, cuna, cochecito, capazo, maxicosi, cambiador, bañera, ropa, juguetes…

Después de un tiempo usando todos los artilugios que nos venden, os doy mi opinión sobre lo que SÍ y lo que NO usaría o compraría si tuviese un/a segund@ bebé.

Minicuna / Cuna/ Cuna-colecho: Teniendo cuna NO tendría una minicuna. Nosotros apenas la usamos ya que nuestra hija con el reflujo no dormía tumbada del todo e inclinar el colchoncito de la minicuna fue una odisea y siempre estaba incómoda… hasta que descubrimos que en la hamaquita estaba más vertical y dormía muuuucho mejor las minisiestas que conseguía hacer durante el día (30 minutos máximo cada 3-4 horas y porque estaba agotada de llorar por el reflujo) en sus primeros meses. *** No usamos cuna-colecho así que no puedo hablar de su utilidad. La cuna la hemos tenido (sigue) pegada a la cama con uno bajado, de manera que ella tiene su espacio pero fácilmente la hemos vigilado y pasado a la cama en caso de necesidad.

Silla a contramarcha: está recomendadísima por todo el mundo pero no es para todos los bolsillos. Nosotros no la compramos (esto no quiere decir que no la recomendemos, ojo!) y nos decantamos por una que pudimos permitirnos con sistema Isofix de grupos 1-2-3 ya que el grupo 0 sí que nos lo prestaron.

— El primer carrito que usamos (el trío) fue el MUUM by Jané heredado de una prima. Al nacer en Octubre y ser pequeñita de cuerpo podríamos haber estado usando el capazo hasta bastantes meses después, pero no contamos con la curiosidad enorme de la niña y la fuerza y destreza que tiene desde el día que nació cuando YA sujetaba la cabeza… En marzo deshechamos el capazo y usamos el carro como tal porque la niña YA se quedaba sentada. El trío es súper ligero y fácil de manejar y plegar, así que os lo recomiendo porque de precio es de gama media.

— Después la madrina nos regaló la silla de paseo, una de Knorr una marca alemana. Súper fácil de plegar (plegado libro) y de manejar.  ***En las visitas a Córdoba usamos la Chicco London también prestada por la tía. Ligera y súper fácil de plegar (plegado paraguas) también.

Mochila portabebés: Heredamos varias. Pero la niña era demasiado inquieta y demasiado calurosa para aguantar en la mochila más de 30-40 minutos así que no podría deciros SI o NO porque dependerá de vuestro bebé. En nuestro caso, no la usamos.

Bañera- cambiador. SI y por partes. A nosotros nos vino genial porque todo el tema pañales, cremas etc lo teníamos organizado en el espacio habilitado para ello que tiene el cambiador (los estantes de abajo). Luego la bañera en el piso donde vivíamos cuando nació la niña sí que la usábamos montada encima del cambiador (tal como está diseñada) porque teníamos espacio en el baño para tener el artilugio dentro, pero al mudarnos tuvimos que separarlos: dejar el cambiador en la habitación de la niña y sacar la bañera y meterla dentro de nuestra ducha. Así que es un SI porque a nosotros nos ha resultado muy útil, pero siempre dependiendo del espacio que tengáis. Ahora que ya le que empieza a quedar pequeña me encantaría tener fondos para comprarle la bañera plegable para ducha de Bibabad pero no nos llega…

Parque-cuna: NO pero condicionado. Por cómo es nuestra hija, que es una polvorilla, prefiero una manta de juegos bien mullida y darle más libertad para explorar, gatear y moverse donde quiera etc… Ella era es tan cotilla que si desde el parque-cuna no veía lo que estabas haciendo protestaba… Así que SÍ la recomiendo para esos meses intermedios en los que se sienta pero no tiene mucha más movilidad sí que os puede dar más “libertad” de movimientos siempre que tengáis espacio en casa porque podéis dejar al bebé por intervalos cortos (un pis, echar un ojo a la olla, hacer la cama) con seguridad de que no se va a caer o va a gatear hasta vete a saber dónde a coger algo que no deba… O bien si vuestros bebés son más tranquilos o se entretienen bien con los juguetitos que les podéis poner a esa edad.

Trona: SI. Como ya os he dicho que Cheibaby se sentó muy pronto, la trona nos ayudó a acercarla a nosotros y que tuviera un sitio como uno más de nosotros. Heredamos una que tuvimos que devolver a mi hermana que tuvo otro bebé 🙂  y luego la madrina nos regaló la segunda que además se podía acercar a la mesa y quedaba a la misma altura y si retirabas la bandeja hacia atrás la niña podía comer en la mesa. La pena es que la niña nos hizo desecharla muy pronto porque se tiraba… Y pasamos al plan B que os mostraré otro día: papi le hizo una sillita y desde entonces come en la mesa de centro (bajita)

Trona de viaje: SI Y MÁS QUE SÍ. A nosotros nos resultó súper útil. Compramos una que era un cojín con correas y se podía adaptar a cualquier silla, ¡¡incluso la pusimos a comer en una silla de playa!! Así que si buscáis un modelo que pliegue bien y no ocupe muchísimo espacio la trona de viaje es 100% recomendable.

Y hasta aquí la primera parte de este artículo, el domingo que viene sigo con más y os lanzo preguntas 🙂