Comienza el desenlace de nuestra batalla contra “la niña a-pegada al pañal”

 

El viernes al recogerla, dejé en la guardería 5 pantalones y 5 braguitas y avisé de que el lunes ya venía sin pañal pasase lo que pasase el finde. Cuando llegamos a la casa de los abuelos, después de saludar les pedí ayuda a las primas y la llevé al baño, le quité el pañal y le dije “Cariño recuerda que ya no hay pañal hasta que se apague el cielo, aquí tienes el váter pequeño y los abuelos y las primas te van a ayudar si lo necesitas”

De viernes a domingo hizo, contados, 4 pis en todo el finde. Me propuse llevarla más o menos cada 2 horas porque había notado que otras veces en las que le había preguntado más a menudo se agobiaba, así que como sabía que iba a controlar perfectamente creí que ese intervalo sería más razonable. Mientras tanto, juego libre y hacer el loco con los primos (excepto el domingo que estuvo pachucha con la garganta). Cada vez que decía de llevarla me costaba entre 5 y 10 minutos convencerla y luego estábamos entre 25 y 40 minutos para que hiciese algo, si lo hacía porque sólo hizo después de levantarse y otro a media tarde cada día… Aún así, el domingo a la vuelta a casa nos fuimos con mucha confianza en que habíamos avanzado muchísimo.

Para el trayecto de vuelta le pusimos pañal y nada más llegar el padre le dijo “¿hacemos pipí?” “Vale papi”… Ojiplática de mí de nuevo la vi tranquilamente sentarse a hacer pis ¡¡¡Y CACA!!!

Llegó la noche, le pusimos su pañal y al día siguiente nada más despertar le quité el pañal y le dije “ven conmigo a hacer pis, que se me escapa el chorrito a mí” Y nos sentamos tranquilamente las 2 recién levantadas a hacer el pis de la mañana…

En la guardería todo un éxito, incluso me han dicho que su comportamiento ha mejorado (y es que ya estaba rebelde por el tema en todos los aspectos, porque era como su propia manifestación). Pide pis y caca cuando lo necesita y no hemos tenido ningún escape (esta experiencia fue hace ya un mes), a las 2 semanas hicimos un trayecto largo en coche y a mitad de camino dijo que “quería hacer caca en el WC” yo le dije que no pasaba nada si lo hacía porque llevaba pañal puesto y cuando paramos y lo hizo en su váter me dijo que no le pusiera más el pañal, que ella se quedaba con las braguitas en el coche también.

Incluso la semana pasada hemos quitado el pañal de la noche y estamos interiorizando la rutina del pis antes de dormir.

Así que a día de hoy, y dando por hecho que pueda haber algún escape fortuito algún día, doy por concluida la etapa del pañal.

Tal vez me tachen de malamadre, pero como cada cual conoce a su hijo mejor que nadie, yo apoyándome en la visión más objetiva del padre y fiándome de mi instinto creo que hemos seguido el método que más le convenía a MI hija.

 

Se aceptan y responden comentarios ¿cómo vivisteis esta etapa?